martes, 8 de octubre de 2013
Inaugurar un espacio de escritura e intercambio sobre nuestra práctica, es -una vez más- aventurarse a tomar la palabra y buscar sostenerse allí: en la delicada línea de la conjetura y la poesía. En la confidencia y el testimonio. En la pregunta que pulsa. En la duda que pugna por escritura: forma de aventar fantasmas y abismos de parálisis. Se trata de alzar el trazo. Hacer letra lo propio: para que deje de serlo...
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